Rompiendo el ciclo de dormirse mientras toma leche

Definitivamente hay algo especial en ese increíble momento en que esta tu pequeño quedándose dormido en tus brazos mientras lo alimentas; feliz, calientito con la pancita llena y esa sonrisa borracha de leche en su carita… ¿Qué más le puedes pedir a la vida?

El tema es cuando pasan y pasan los meses y siguen igual, para algunas mamás puede volverse un problema, sobre todo para las que trabajan o tienen más hijos que atender.

Quedarse dormido mientras come VS Comer para quedarse dormido

El escenario anteriormente mencionado es exactamente quedarse dormido mientras come. Aqui es importante entender que es muy diferente a alimentar para quedarse dormido. Quedarse dormido comiendo, es cuando tu bebé tiene una toma completa, se separa y se queda dormido satisfecho.

Esto es lo más común cuando se trata de recién nacidos, pero sigue ocurriendo con bebés más grandes, (después de los 4 meses, en temas de sueño dejan de ser recién nacidos) sobre todo a a la hora de dormir cuando su impulso biológico para dormir es fuerte y ha preparado el escenario para la relajación.

Por otra, parte darles de comer para dormir, es una decisión mas consciente. Tu bebé termina de comer y aún sigues “atrapada”, sentada con tu bebé en brazos hasta que solito se suelta por completo, lo separas y lo acuestas cuando está completamente dormido.

Por cierto, cabe mencionar que si alimentar a tu bebé para dormirlo te funciona bien, continúa haciéndolo. Sin embargo, si esto no es práctico para ti y estás cansada, es importante que sepas que hay otras maneras de lograrlo.

Pero primero,

¿Cómo fue que quede envuelto en el proceso alimentar para dormir?

Al inicio puede ser difícil reconocer si nuestros bebés tienen una asociación de comer para dormir.

De hecho, alimentar para dormir, comienza a convertirse en un “problema” después de los cuatro meses, ya que nuestros bebés lo empiezan a necesitar, fisiológicamente como estrategia para dormir. A medida que los bebés crecen, el ser alimentado se vuelve sobre-estimulante y no pueden acomodarse en un sueño tan profundo.

SEÑALES DE QUE ESTAS CAYENDO EN UNA ASOCIACIÓN “ALIMENTAR PARA DORMIR”

Si tu bebé ya no es un recién nacido y sigues alimentándolo cada 2 horas durante la noche. Una vez que ya se haya establecido la lactancia la mayoría de los bebés ya solo requieren de 1 a 2 tomas en la noche. Expertos confirman que un bebé sano, arriba de 4kg, puede dormir 4 horas entre toma y toma. Es decir, tener solo un par de tomas en la noche.

Si tu bebé no tiene hambre o solo botanea en la primera toma de la mañana.

Se supone que todos al empezar el día, deberíamos tener hambre, por lo tanto, si tu bebé no tiene hambre, muy probablemente sea porque tomo mucha leche en la noche.
Si tu bebé está teniendo grandes tomas en la noche, incluso más que en la mañana. A esto se le llama “ciclo invertido” y sucede cuando los bebés consumen más calorías durante la noche que durante el día.

REVIRTIENDO EL CICLO

Revertir el ciclo de alimentar para dormir, puede ser un gran reto. No se trata solo de quitar las tomas o limitarlas durante la noche, los bebés que están en el ciclo invertido, dependen de estas tomas para compensar su ingesta calórica. No se trata solo de alimentarlos únicamente durante el día.

¿Pero cómo romper con la asociación? Fácil, enseñándoles a calmarse por si mismos para dormir. Lo ideal es hacerlo poco a poco y de manera gentil.

Si llevas un buen tiempo, alimentando para dormir, te has vuelto parte fundamental para que tu bebé se relaje y quede finalmente dormido. Si estás decidida a enseñarle a conciliar el sueño por sí mismo te recomendamos que no lo hagas con el método de Estevil o Ferber, ya que puede ser muy agresivo para tu bebé.
Existen métodos mucho más gentiles para que aprendan por sí mismos y no se trata de cambiar una asociación por otra, es decir, cambiar la leche por arrullo o contacto.

Los beneficios de romper con la asociación “comer para dormir” Probablemente ya sepas el primero: consolidar el suelo nocturno de tu bebé, lo ayudará a dormir periodos de tiempo más largos, lo que significa, periodos de sueño más largos para ti también. Esto provocará un ambiente de armonía en la familia entera. Tu y tu bebé despertarán mucho más contentos. Una vez que aprenda a ligar los ciclos de sueño durante la noche, tu bebé empezará a despertar de mucho mejor humor por la mañana (no todos los bebés despiertan llorando, ¿sabías eso?). Los beneficios no solo son dormir toda la noche. Los bebés que ya no toman leche en la noche (no despiertan pidiendo leche muchas veces en la noche) comen mucho mejor durante el día. Se resisten menos a tomar pecho o mamila durante el día y el proceso de ablactación, es decir, empezar a comer sólidos es mucho más fácil, o menos complicado…ya que los bebés que ingieren muchas calorías durante la noche, les cuesta más trabajo decidirse a probar los sólidos. Esto significa que a menudo se pierden del hierro y las proteínas adicionales que necesitan sus cuerpos y cerebros en crecimiento además de la práctica de masticar, que además ayuda en el desarrollo del habla. Si bien es normal que los bebés se duerman mientras están comiendo, lo ideal es evitar una asociación entre comer y el dormir. Esto una vez que los bebés hayan pasado la etapa del recién nacido. Y aunque no se trata de despertarlos “a la fuerza” después de la hora de acostarse, tampoco debemos tratarlos como muñecos de porcelana. Una vez que termine la toma final, levántalo para ayudarlo a sacar el aire, que despierte un poco y acuéstalo despierto. Si necesitas ayuda para lograrlo y evitar los despertares múltiples durante la noche, llámanos, y con gusto te hacemos un plan personalizado para tu pequeño y tu familia.

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